lunes, 1 de junio de 2015

Bam

¡Qué fuerte habrá sonado el golpe que me he dado!

A veces, las cosas van tan mal, que uno pretende girar la cabeza y olvidarse de todo, y darle mil vueltas a lo que ocurre para encontrar una salida. Tal vez, para otra persona, hubiese sido más fácil asumirlo todo, en vez de seguir buscando soluciones donde no las había; para mí, no lo ha sido. No recuerdo que haya pasado nunca algo así.

martes, 21 de abril de 2015

La espera

A veces, uno calla.

Hablar más no lleva al entendimiento. Las palabras ayudan a entender, pero no son lo único necesario para ello.

Para entender, hacen falta puertas abiertas. No sirve de nada lanzar palabras contra la pared.

domingo, 29 de marzo de 2015

Fulgor

Acto 1:

Resulta que llevamos toda la vida sin ser algo más que una mezcla de cualidades y sentimientos predeterminados. No es algo común, pero a veces puede bajar un ángel y decirte que puedes ser como tú sientas. Nunca nos sirvió ser nosotros, pero ahora viene alguien y te dice que puedes, y claro..., no le crees.

Resulta que intentamos negarlo, pero la verdad nos atraviesa como una radiación solar. Podemos negarlo; podemos hacer como si no fuese así, pero las llamas de la verdad nos acabarán consumiendo igualmente.

El ángel sabe más de lo que crees. El ángel sabe tanto, que a veces intenta dudar de lo que sabe, pero si duda, no va a encontrar más que vacíos. El ángel sabe que, aunque no como pretende, puede traer luz a la oscuridad; aunque ello le suponga empujarte al caos.

miércoles, 18 de marzo de 2015

La generación perdida

Recuerdo la época en la que empecé a tener conciencia de mí mismo. No creo que la autoconciencia fuese algo que tuviese realmente hasta antes de los diecisiete años. Viendo en retrospectiva, no creo haber sido consciente de muchas cosas hasta empezar aquellos días. Pasaban cosas, pero no me preguntaba siquiera un por qué. No me atrevería a decir un día exacto, aunque puedo imaginar qué cosas fueron las que me hicieron ir despertando.

lunes, 16 de febrero de 2015

Elegía reivindicativa

Hay momentos en los que nuestras consecuencias nos abren los ojos. No solo nos podemos dar cuenta de que nos hemos equivocado, sino que también podemos ver que la equivocación ha sido de los demás. Sea de la forma que sea, esto nos implica un cambio de comportamiento. Saber distinguir quién es el culpable es lo que realmente nos permite progresar; si nos hacen creer culpables de lo que no somos, es cuestión de tiempo ir cayendo en un abismo infinito, costoso de subir.

domingo, 11 de enero de 2015

Despegando

Hace tiempo que estaba intentando acabar el blog. Aunque no me haya quedado exactamente como quería, lo he rediseñado en un día y creo que me ha quedado lo suficientemente decente como para poder empezar a escribir en él. En fin.

Me llamo Enrique. Mis amigos me llaman Quique, y Zuru es mi nick online. Hace tiempo que escribo. Solía escribir mucho en un antiguo blog que puede que conozca alguno de vosotros. Después de mucho escribir y meditar, me apetecía hacer un cambio, y enfocar las cosas de otra manera, así que me he decidido y he creado este blog.

Dicen que pensar mucho es malo, y es verdad, pero si no lo hubiese hecho durante mucho tiempo, puede que no hubiese llegado a las mismas conclusiones a las que puedo llegar ahora. Aunque pueda ir por malos caminos, siempre me servirá para volver a enfocar bien mi siguiente ruta. He querido hacer este blog para contar las cosas que me pasan por la cabeza, por si a alguien le pueden servir, además de a mí. En este preciso instante, tengo poca idea de lo que va a salir de esto, pero estoy seguro de que, personalmente, me va a servir.

Todo dicho. Espero que el tiempo que os quite, sirva para algo.

Hasta pronto.